Pepe

Pepe nos da su visión del programa Comer con la Cabeza, el Estómago y el Corazón:

Como preámbulo, quería referirme a que mi batalla personal y anímica, comienza hace ya casi 10 años. La vida me llevó a padecer una enfermedad renal que requería un trasplante. Cuando me dieron la noticia, fue terrible y no sabía cómo afrontarlo. Sólo quería despertar de este mal sueño. Al principio lo negué, no lo aceptaba. Todo fue mejor cuando lo asumí, porque aceptarlo me costó mucho más. En esa época creo que no me porte bien con mis seres queridos; mal humor, reproches, actitud victimista… Al final me di cuenta de que lo único que tenía que hacer era dejarme guiar por mis médicos, en los que he confiado al 100%, y dejarme arropar por mi familia y mis amigos.

Luego vino una segunda fase, cuando supero el trasplante y me reincorporo al trabajo, me encuentro que la empresa, ya no cuenta conmigo. Dejo de ser un valor añadido para ellos, lo cual me produce sentimientos de odio, rabia, celoslo cual me lleva a una situación de stress y ansiedad.

¿Cómo intento superar esto?. Empiezo a buscar vías de escape, y busco en exceso las salidas con los amigos, siempre detrás de una mesa o una barra. Dejo de atender mi cuerpo, lo que me lleva a engordar en los tres últimos años, como 18 Kilos, pasando de 85-86 Kilos a 103-104 Kilos, cosa que no me puedo permitir, máxime con mi problema renal.

Mi relación con la comida no es impulsiva, pero es insana. A veces estoy muchas horas sin comer. Como muy deprisa, como si fuese una tarea más que tengo que hacer rápido. Ingiero cualquier cosa a destiempo y sin fijarme si es saludable o no. Tapeo mucho con los amigos, tomo demasiadas cañas para mi estado de salud, en definitiva, me alimento de forma insana.

El culmen de mi estado de stress y ansiedad se produce cuando hace unos meses, la empresa decide bajarme de categoría, quitarme el despacho y el coche que tenia a disposición, lo cual me lleva a estar de baja y la necesidad de ayuda.

En ese momento conozco a Yolanda, que me propone participar en el programa. Mi experiencia ha sido lo más positivo que me ha ocurrido en los últimos tiempos. He aprendido a:

  • ACEPTAR, la base para mi recuperación y empezar a llevar una vida sana.
  • Quitarme mochilas que no debía llevar.
  • Reconocer mis sombras: odios, rabia, celos, necesidad de reconocimiento, negación, sentimientos de injusticia…
  • Escuchar mi cuerpo y comer conscientemente, cultivando la atención plena.
  • Reconocer actitudes que eran vías de escape y que me llevaban al descontrol.
  • Tener herramientas para gestionar emociones. Aumenta la capacidad de ‪elección‬, especialmente en nuestra respuesta a las experiencias desagradables.
  • Pensar y escuchar sin juzgar, mejorando la capacidad de mantener la perspectiva.
  • La ‪conciencia‬ de la ‪amabilidad‬ hacia uno mismo y los demás. Sentido amoroso.
  • Que podemos conseguir nuestros sueños y elegir.

Yolanda nos ha puesto en un camino que no termina nunca. Se trata de una forma de vivir utilizando las herramientas puestas a nuestra disposición: meditación, anclajes, parar y escuchar, etc. y cambiar la relación con nuestras circunstancias.

En mi caso tengo que vivir el día a día con agradecimiento, aceptando mis circunstancias de salud, laborales y familiares. Tengo la sensación de que no viviré mucho tiempo, que tengo los días contados. En el proceso he descubierto que hay un niño herido, que tengo que sanar. Me cuesta mucho, sufro, lloro cuando lo intento. Tendré que llorar mas, pero con las claves que me ha dado Yolanda, creo que se curan ciertas heridas. Todo esto hará que mi relación con la comida mejore, consiga mas salud, pierda peso y vea la vida más amable.

Por todo esto GRACIAS YOLANDA